Infusión de cúrcuma: beneficios y propiedades

La popularidad de la cúrcuma ha aumentado considerablemente en los últimos años debido a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Si tienes ganas de conocer todos esos beneficios asociados a esta especia tradicionalmente utilizada en la medicina oriental, este post es lo que necesitas para saberlo todo sobre la infusión de cúrcuma: propiedades, beneficios y cómo tomarla.

La cúrcuma, que se obtiene de la raíz de la planta herbácea conocida científicamente como cúrcuma longa, pertenece a la familia de las zingiberáceas, al igual que el jengibre. Cuando la raíz se seca y se ralla, obtenemos ese polvo de un color naranja inconfundible por su olor y sabor.

¿Qué beneficios tiene la infusión de cúrcuma?

La infusión de cúrcuma es la manera más extendida de incorporar a nuestra dieta esta especia de origen hindú. Los beneficios de la cúrcuma en infusión vienen dados, en su mayoría, porque en su composición hay un activo principal: la curcumina.

Entre los beneficios de la cúrcuma en infusión destacamos su acción antioxidante, que nos ayuda a combatir a los radicales libres y el envejecimiento celular; su acción antiinflamatoria, muy interesante frente a dolores y problemas musculares y articulares; que facilita la digestión y la circulación; ayuda a prevenir la acumulación de grasas; estimula el sistema inmunitario; y, según han sugerido algunos estudios, contribuye a controlar el nivel de glucosa en sangre y, por tanto, podría controlar la diabetes y el colesterol.

¿Cómo se hace el té de cúrcuma? Recetas

Veamos algunas recetas para preparar té de cúrcuma y que aproveches todas sus propiedades. Necesitarás la cúrcuma en polvo. Hierve 500 mililitros de agua, añade dos cucharadas pequeñas de cúrcuma, una pizca de pimienta negra y de jugo de limón y una cucharadita de miel. Esta infusión puede resultar muy útil para paliar resfriados y dolores de garganta. Sol Natural comercializa la cúrcuma en polvo sola, o con pimienta negra incluida. Esta segunda opción te facilitará la elaboración de la infusión que acabamos de contarte.

También puedes optar por una infusión de cúrcuma y jengibre. Hierve la misma cantidad de agua, incorpora un par de cucharadas de cúrcuma, ralla el jengibre y añade un poco de jugo de limón. La infusión de cúrcuma y jengibre en polvo es ideal para favorecer la digestión, depurar el organismo por su efecto diurético y, por supuesto, por sus propiedades antiinflamatorias.

Otra opción es optar por comprar bolsitas de té de cúrcuma ya preparadas. En ese caso tienes muchas opciones: Hornimans, Cupper o Yogi Tea son algunas de ellas. Elige la combinación de ingredientes que más te interese, hierve agua, sumerge el filtro unos 3 o 5 minutos y… ¡A disfrutar!

Ahora que conoces todas las propiedades de la cúrcuma, seguro que no te extraña que esta especia se haya empezado a utilizar no solo en infusiones, sino también para cocinar, para incorporar en nuestra dieta e incluso comercializada en forma de cápsulas.

Originalmente, la cúrcuma se ha utilizado como colorante alimentario debido a ese color naranja intenso, incorporándolo al final de la cocción de sopas, purés, pastas e, incluso, paellas. También se puede incorporar una pequeña cucharada de cúrcuma en el zumo de naranja… Son muchas las maneras en las que puedes incorporar la cúrcuma en tu dieta. Así que te proponemos que elijas la que mejor se adapte a tus necesidades y ¡compruebes por ti mismo todos los beneficios de los que te hemos hablado!

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